Entre 2013 y 2025, el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF) consolidó una transformación institucional orientada a preservar, investigar y difundir los saberes de los pueblos y comunidades de Bolivia. Durante este periodo, el museo amplió su alcance territorial, fortaleció sus colecciones y desarrolló herramientas digitales como Yanak Pirwa y MUSEF 360, permitiendo acceder virtualmente a más de 175 bienes culturales y 21 salas completas.
El MUSEF produjo 61 libros, catálogos y publicaciones propias, incluyendo series infantojuveniles y memorias animadas en múltiples idiomas, contribuyendo a la transmisión intergeneracional de saberes. Asimismo, digitalizó más de 150 piezas en 3D y desarrolló experiencias de realidad aumentada, como la sala de máscaras, ampliando el acceso al patrimonio y fomentando la educación inclusiva.

En el ámbito patrimonial, el museo participó en postulaciones internacionales como la UNESCO y el programa Memoria del Mundo (MOWLAC), logrando inscripciones destacadas de colecciones lingüísticas y fotográficas. También consolidó espacios de encuentro cultural, como la Reunión Anual de Etnología, la feria Texturas y Sabores y el proyecto MUSEF Portátil, alcanzando más de 86 localidades del país.
Bajo la dirección de Elvira Espejo Ayca, reconocida internacionalmente, el MUSEF se posicionó como un referente de museología contemporánea y pensamiento crítico, integrando epistemologías propias, tecnologías innovadoras y un enfoque intercultural que proyecta las culturas vivas bolivianas hacia el futuro.













